Nuestra inspiración viene de algún lado lleno de colores exigentes. El sol sigue siendo Dios y la felicidad tiene el aroma de piel con mar. Una tribu evoluciona con las señales que dejan las mareas. Esta isla escondida en algún océano, repleta de ganas y un puerto de frutos, solo tiene tickets de ida. Esto es Koch Island. Paulina Stoller Koch.